De aeronaves y pilotos.

Caza UCAV X-47

El la revista naval norteamericana Proceedings del pasado julio, el CNO almirante Greenert publicó un interesante, y en cierto modo discutible, artículo en el que repasa una serie de aspectos doctrinales y tecnológicos. Pretendo aquí comentar tan solo uno de ellos: su afirmación de que se le está dando excesiva importancia a la tecnología stealth o furtiva en el diseño de buques y aviones. Centrémonos en los aviones. Sostiene el almirante Greenert que existen, o existirán, técnicas para anular la furtividad tales como emplear frecuencias radar más bajas o distinta bandas de infrarrojos que las habituales con las que se ha diseñado esta. Asímismo, procesar ecos a distintos ángulos de la superficie radar equivalente o incluso rebotes de señales no convencionales en el blanco. 

Todo ello exigirá sin duda un gran esfuerzo en las técnicas de proceso, lo que indudablemente el CNO considera factible, opinión respetable, sobre todo por las fuentes de información que el almirante sin duda posee. Pero las opiniones de Greneert son de él y yo voy a comentar aquí las mías -modesta y vertiginosamente- sobre otro aspecto de las aeronaves: la diferencia táctica conceptual que veo entre UAV y aeronaves tripuladas. Los UAV creo que son especialmente útiles en situaciones donde el adversario carece de medios antiaéreos: misiles, artillería o interceptadores. También cuando no tiene medios para perturbar o engañar el data link que es el talón de Aquiles de estas aeronaves. En estos ambientes la permanencia en zona tanto en reconocimiento como en ataque al suelo, les hace óptimos.

Sin embargo, contra un enemigo potente militar y técnicamente -o en la fase inicial contra uno de tipo medio- creo que la aeronave tripulada sigue siendo superior. Contra un más potente el enemigo, mejor será tener aviación stealth propia, por lo menos hasta conseguir la supremacía aérea. Luego pueden seguir los UAVs con las restante tareas. El dotar de inteligencia artificial a los UAV de tal manera que no dependan del data link y puedan reaccionar ante una situación no programada, me parece que es un camino equivocado, pues podemos llegar a hacer inmanejables tácticamente estos vehículos. Creo firmemente en el precepto KISS -Keep It Simple, Stupid- especialmente en las situaciones de conflicto y luchando contra inteligencias humanas.

Fuente: http://www.revistatenea.es/

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