miércoles, 29 de marzo de 2017

¿Verdad o puro humo? lista de armamento que Argentina le pidió a Estados Unidos.

esto es todo lo que el gobierno argentino le pidio a estados unidos para renovar su ejercito 2

Según el Portal El destape Web bajo el titulo "Exclusivo: la escalofriante lista de armamento que Argentina le pidió a Estados Unidos" se detalla un importante pedido a EE.UU de armamento dentro del paraguas (FMS Foreign Military Sales) acá la nota  Los documentos que revelan el equipamiento militar que el Gobierno solicitó a Norteamérica. Representa el mayor requerimiento desde la guerra de Malvinas.   En medio de un salvaje ajuste de cuentas en todos los ministerios, el gobierno de Mauricio Macri solicitó a los Estados Unidos de América un extenso listado de equipamiento militar para adquirir con el fin de "combatir el terrorismo". Allí figuran poderosos aviones de caza, tanques de guerra, misiles de mediano y largo alcance y helicópteros similares a los utilizados en la guerra de Malvinas, por un costo total que supera largamente los 2 mil millones de dólares que proyecta desembolsar la administración nacional en los próximos dos años.  
 
El Destape accedió en exclusiva al listado completo de armamento que el gobierno argentino solicitó a mediados de 2016 al Congreso norteamericano para su aprobación, e incluso comprobó que algunos materiales ya fueron adquiridos. A través de una nota dirigida al congresista Peter Visclosky, el embajador Martín Lousteau adjuntó el listado de equipamiento en materia militar solicitada por el país para "combatir el terrorismo" citando como referencia una reunión que mantuvo con los diputados Eduardo Amadeo y Luciano Laspina, de Cambiemos. En el pedido, se detalla que el ejército argentino solicita, entre otras cosas, 12 helicópteros de ataque Cobra AH1, utilizados por el ejército estadounidense durante la Guerra de Vietnam, la del Golfo y la del Líbano, unos 10 helicópteros modelo Chinook, utilizados en la guerra de Malvinas, otros 16 Black Hawk UH60, otro tipo de aeronave de transporte táctico, conocido mundialmente por su rol en la Guerra de Irak, y por último unos 26 helicópteros Bell 412, lo que representaría un total de más de mil millones de dólares.
 


Además de los poderosos helicópteros, el Ejército nacional también solicitó unas 182 tanquetas de guerra tipo StryKer, modelos M1128, M1130, M1132, M1134 y M1139, que son utilizadas por las fuerzas armadas de Estados Unidos e Israel. Las mismas están equipadas con ametralladoras calibre 50, lanzadoras de granadas y cañones de 105 milímetros. Otro de los llamativos pedidos realizados a norrteamerica son los lanzamisiles Javelin (se pidieron 80), un modelo portátil desarrollado por el gobierno estadounidense para derribar tanques y en funciones secundarias  posiciones muy cubiertas, bunkers, edificios y helicópteros. En este modo, el misil toma la ruta más corta hasta su blanco, pudiendo alcanzar en este modo los 50 metros de altura.
 
Por su parte, la Fuerza Aérea no se quiso quedar atrás y también realizó una extensa "lista de deseos", que incluso, ya comenzaron a cumplirse: pese a que en el país se diseñan aeronaves similares, el gobierno nacional solicitó unos 24 aviones de caza Texan T6, de los cuales ya se compraron unos 12 según se anunció oficialmente hace tan sólo un mes. Los Texan son aviones de entrenamiento avanzado para pilotos, que fueron utilizados en la Segunda Guerra Mundial y durante las décadas posteriores. El costo total de estas aeronaves superaría los 280 millones de dólares.
 

Pero los Texan no resultaron suficientes para la Fuerza: en el listado también se agregaron otros 12 aviones de caza F-16 FightingFalcon, un cazabombardero desarrollado por EEUU en la década del 70 que ya no es producido para sus fuerzas armadas, sino que es material exclusivo de exportación. Este avión es considerado supersónico (viaja más rápido que la velocidad del sonido) y fue utilizado en la Guerra del Líbano, de Afganistán y en la invasión de Estados Unidos a Irak, entre otros conflictos armados, y el costo total de la compra rondaría la exorbitante suma de 250 millones de dólares


Por último, la Marina también realizó su propio listado de "necesidades", y requirió, entre otras cosas, unos 2 aviones Orion, utilizados habitualmente para patrullaje marítimo. El mismo fue utilizado por los norteamericanos en la década del 60, cuando realizaron numerosas patrullas de bloqueo en las proximidades de Cuba, así como también fue partícipe en las guerras de Vietnam y del Golfo.

 
El costo de ambos rondaría los 70 millones de dólares. Además de los Orion, el Estado nacional le pidió a los Estados Unidos unos 24 vehículos blindados Anfibios modelo AAVR7A1, los cuales son utilizados en la actualidad para el transporte de tropas del cuerpo de marines estadounidenses

 
Estos modelos fueron utilizados durante la Guerra de Malvinas por la dictadura argentina, así como también participaron en la guerra de Irak y del Golfo. En este caso, el valor de la compra rondaría los 60 millones de dólares.

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Dos proyectos para la fuerza de submarinos venezolana.


La Armada de Venezuela adelanta la recuperación de las capacidades de su fuerza submarina con la ejecución de dos proyectos: el mantenimiento mayor del submarino Caribe (S-32) y la implantación del Soporte Logístico de Tierra del Escuadrón de Submarinos. A tal efecto, mediante Decreto Nº 2.743 del presidente de la República, publicado en la Gaceta Oficial del 14 de marzo de 2017, se exoneró del pago del Impuesto al Valor Agregado, Impuesto de Importación y Tasa por Determinación del Régimen Aduanero a la importación de los bienes muebles corporales, realizada por los órganos o entes de la Administración Pública Nacional destinados exclusivamente a la recuperación del submarino Caribe (S-32) e implantación del Soporte Logístico de Tierra del Escuadrón de Submarinos.
La exoneración prevista en el decreto procede a la importación de los siguientes bienes: casco, equipos electrónicos, sistemas eléctricos, máquinas auxiliares, navegación, comunicaciones, local de CIC, habitabilidad, cocina, equipos y herramientas y almacén de repuestos. Del mismo modo, procede la exoneración del Impuesto al Valor Agregado a la contratación pública de los siguientes servicios: astillero (varada desvarada, remoción, lavado, pintura, reparación, instalación, puesta a punto, etc.), seguridad física, seguridad industrial, alojamiento, oficina, transporte, asistencia técnica, prueba y certificaciones, estudios de ingeniería, y desarrollos tecnológicos. Cabe decir, que los trabajos de recuperación del Caribe se llevan a cabo en las instalaciones de la estatal Diques y Astilleros Nacionales C.A. (Dianca), ubicadas en Puerto Cabello, mientras que el Escuadrón de Submarinos del Comando de la Escuadra, tiene su sede en la base naval Contralmirante Agustín Armario, localizada en la misma ciudad porteña.

Los U209A-1500 venezolanos
El Caribe (S-32) es uno de los dos submarinos con los que cuenta, en la actualidad, el Escuadrón de Submarinos. Pertenece, al igual que el cabeza de serie, el Sábalo (S-31), al tipo U209A-1300, mientras que el nombre que ostenta, Caribe, en este caso, se corresponde con un pez carnívoro de la familia piraña. Ambas unidades fueron construidas por los astilleros Howaldtswerke-Deutsche Werft GmbH (HDW), actual ThyssenKrupp Marine Systems. El S-31 fue entregado a la Armada venezolana en Kiel, Alemania, el 6 de agosto de 1976, mientras que el S-32 lo fue el 11 de marzo de 1977. Se da la particularidad que los submarinos venezolanos miden seis metros más de eslora que las unidades del mismo tipo (U209) y tonelaje (1300 toneladas), construidos para otros países y por eso se les designó tipo U209A. En 2004, ambos submarinos fueron colocados en grada para ser sometidos a un proceso revisión quinquenal de casco y repotenciación en las instalaciones de Dianca, con la asistencia técnica de ThyssenKrupp Marine Systems (antigua HDW), y de otras empresas especializadas, tanto extranjeras como nacionales. 
Entre los trabajos programados estaban incluidos: recorrido de casco; cambios de batería; revisión y actualización de los sistemas de propulsión, eléctricos y diesel; puesta a punto de todos los sistemas y sensores, así como, la actualización de los sistemas electrónicos y de armas. El proceso, por distintas circunstancias, ha tenido prolongados retrasos. El Sábalo fue reincorporado a la flota en enero de 2011, más de cinco años después de la fecha prevista, mientras que en el Caribe los trabajos continúan su curso y la última fecha anunciada para su puesta en servicio, es octubre de 2017. El Sábalo, por su parte, permanece en servicio y periódicamente es sometido a mantenimiento preventivo y correctivo en Dianca. Estaba previsto para marzo de 2017, el cambio de baterías en Dianca, pero no ha habido nueva información al respecto. En el mismo orden, en noviembre de 2016, la Armada venezolana informó que había culminado la modernización el Taller de Torpedos Pesados, ubicado en la base naval de Puerto Cabello: Además, que está ejecutando un proyecto de recuperación de los torpedos Atlas Elektronik SST4 de 533 mm, empleados por los submarinos U209A-1300. Tuiter y facebook

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Una nueva pieza en los misiles de EEUU nos acerca (aún más) a la guerra nuclear.

El submarino nuclear 'USS Tennessee' de la Marina de EEUU. (Reuters)

En el ámbito de la guerra, un avance tecnológico puede suponer más que una ventaja: puede ser una revolución y cambiar para siempre el equilibrio estratégico entre dos adversarios. Un aro de metal colgado de una correa de cuero transforma la caballería en el arma más letal durante un milenio; un proyectil de cañón relleno de explosivos hace obsoletos a los buques de guerra de madera de un día para otro; una bala de plomo con una concavidad en la base transforma el mosquete en un rifle y aumenta su alcance un 50%, imponiendo un nuevo uso táctico de la infantería; tres ataques aéreos con éxito convierten al acorazado en poco más que apoyo artillero flotante.

En estos casos, un cambio relativamente menor multiplica la letalidad de un arma y hace posibles usos tácticos e incluso estratégicos nunca imaginados. El bando que realiza el avance obtiene una ventaja. Pero si esa ventaja es demasiado grande, el equilibrio se puede romper: el bando perjudicado puede decidir atacar antes de que el nuevo sistema esté operativo. El potencial desestabilizador se multiplica cuando hablamos de estrategia nuclear, un campo en el que abundan las situaciones paradójicas debido a sus catastróficas consecuencias. Eso es justo lo que está ocurriendo con una simple mejora técnica en las espoletas de un modelo de cabeza nuclear estadounidense: ha hecho el mundo un poco más inestable y la guerra atómica un poco más probable.

La clave: misiles lanzados desde submarinos
Cada componente de la llamada Tríada Nuclear, base de la estrategia atómica, tiene características y cometidos diferentes. Los bombarderos tripulados son lentos y vulnerables, pero tienen a cambio la ventaja de que un ataque en marcha puede ser cancelado; además, pueden llegar desde cualquier dirección y cambiar su base. Los misiles balísticos intercontinentales con base en tierra tienen una enorme potencia, llegan en minutos a su blanco y son difíciles de interceptar, pero a cambio están en posiciones fijas conocidas por el enemigo, por lo que son vulnerables a un ataque de decapitación; por ello se instalan en silos acorazados. Por fin los misiles balísticos lanzados desde submarinos (SLBM) tienen una función vital: son el arma de venganza definitiva. Su movilidad hace que sus proyectiles puedan llegar en pocos minutos a su blanco dependiendo de su zona de patrulla, pero su característica básica es que al estar escondidos en las profundidades del océano no pueden ser atacados preventivamente, lo que garantiza que un posible primer atacante recibirá una represalia letal.

Otra característica intrínseca de los misiles lanzados desde submarinos es que al despegar desde un objeto en movimiento son menos precisos que los que salen desde silos fijos, y sus cabezas nucleares son menos poderosas. Por este motivo se ha considerado hasta ahora que los SLBM no eran aptos para lanzar un primer ataque de decapitación contra las bases de misiles terrestres de un adversario, ya que, aunque su tiempo de vuelo reducido disminuye el tiempo de reacción del atacado, la menor precisión y potencia implica que cada uno de los silos debe ser blanco de varias cabezas nucleares para garantizar su destrucción. En la guerra nuclear ‘casi’ no es una opción: un único misil que sobreviva dentro de su silo puede arrasar decenas de ciudades y matar a decenas o centenares de millones de personas. En el caso de los misiles estadounidenses Trident II, que equipan a los submarinos de la clase Ohio y también a los buques británicos de la clase Vanguard, las cabezas termonucleares son del tipo W-76 y van dentro de un vehículo de reentrada Mk-4; su potencia nominal es de 100 kilotones (casi siete veces la bomba de Hiroshima). La armada EEUU cuenta también con cabezas nucleares W-88 de 475 kilotones en vehículos de reentrada Mk-5 con iguales limitaciones de número en los misiles Trident II.

El problema: con la potencia de las W-76, había que asignar al menos tres misiles por silo para asegurar la destrucción
Cada submarino de la clase Ohio lleva 24 de estos misiles, cada uno de los cuales puede transportar hasta 14 vehículos de reentrada Mk-4 con capacidad de maniobra independiente (MIRV), pero para cumplir con las limitaciones de los tratados de limitación de armas nucleares solo se despliegan un máximo de ocho por misil. Entre 1978 y 1987, se fabricaron alrededor de 3.400 cabezas W-76, de las cuales siguen en servicio 3.030 en la marina estadounidense. La Royal Navy británica hasta hace poco usaba sus propias cabezas nucleares montadas en misiles Trident, pero las ha reemplazado por el último modelo Mk-76. Con los actuales ritmos de patrulla, se estima que en cada momento hay desplegados entre cinco y seis submarinos, mientras que entre ocho y nueve están en puerto; esto sitúa la fuerza de disuasión estadounidense en entre 120 y 144 misiles que pueden lanzar entre 960 y 1152 cabezas nucleares W-76 de 100 kilotones. Por su parte, Reino Unido mantiene un submarino Vanguard siempre en patrulla armado con 16 misiles que llevan 12 cabezas cada uno, lo que supone una fuerza de represalia de 192 armas nucleares. Se trata de fuerzas de disuasión más que suficientes como para garantizar el completo arrasamiento de cualquier país que se atreviese a lanzar un ataque nuclear contra EEUU o Reino Unido.

Para lo que no se consideraban suficientes, sin embargo, era para lanzar un primer ataque denominado ‘contra fuerzas’, es decir, un lanzamiento contra los silos de un adversario capaz de destruir su arsenal de misiles antes de que estos despeguen. Solo las espoletas W-88 son lo bastante potentes como para destruir ‘blancos endurecidos’ como misiles protegidos en silos: un único lanzamiento basta para garantizar su destrucción. Las cabezas W-76, en cambio, solo podían usarse para destruir blancos ‘duros’ lanzando varios misiles por silo. El problema: con la potencia de las W-76 y la incertidumbre en el lanzamiento, para estar completamente seguro de la destrucción había que asignar al menos tres misiles por silo. Según estos cálculos, la fuerza submarina estadounidense no tenía capacidad para lanzar un primer ataque. Todo esto, sin embargo, ha cambiado de un plumazo con las nuevas cabezas W-76 mejoradas.

Así funcionan las nuevas 'superespoletas'
Diseñadas durante los años setenta y construidas en su mayoría durante los ochenta, estas armas fueron polémicas ya desde el principio, y han envejecido. Según algunos críticos, el diseño original era deficiente en algunos aspectos, lo que podía hacer que la explosión fuese defectuosa y no alcanzara la potencia de diseño. Además, los componentes electrónicos y físicos sufren deterioro con los años y el uso, por lo que deben ser reemplazados. A principios de siglo comenzó un programa de aumento de la vida útil de las W-76 con el objetivo de extender su utilidad hasta la década de 2040. 

Tras una etapa de diseño y validación, los trabajos comenzaron en 2007 y se han extendido hasta ahora: se cree que todas las que ahora están desplegadas ya pertenecen al nuevo estándar mejorado W-76-1, que va asociado al nuevo vehículo de reentrada Mk-4A. La cuestión es que no solo se han remozado los componentes, aprovechando para remediar las dudas sobre la fiabilidad el arma; además, se ha cambiado el sistema de armado y explosión. Y la espoleta 'actualizada' proporciona una nueva capacidad: hace a las W-76-1 letales contra blancos endurecidos. Uno de los componentes de la combinación W-76/Mk-4A que se ha reemplazado es el subsistema de armado y detonador (AFS: Arming and Fuzing Subsystem, en sus siglas en inglés), que integra un ordenador de vuelo, radar y un sistema de diagnóstico y control en un módulo compacto. El AFS se rediseñó para hacerlo más seguro, fiable y preciso haciendo más uso de componentes de tipo comercial para reducir también su coste. Como parte del rediseño, se añadió una nueva capacidad de la que carecían las W-76 originales: un detonador flexible capaz de ajustar la altura a la que se produce la explosión. Las armas antiguas detonaban a una altura fija sobre el blanco, lo que combinado con la incertidumbre del punto de impacto (error circular probable de unos 100 metros) hacía que la probabilidad de que una única arma no detonara dentro de la ‘zona letal’ del blanco fuese muy elevada. 

Un riesgo inaceptable que solo podría compensarse lanzando varias armas por blanco. Las nuevas ’superespoletas’ actúan de otra forma: miden su altura cuando aún están fuera de la atmósfera en la reentrada y calculan si el arma va a pasarse o a quedarse corta. Una vez realizada la medición ajustan su altura de explosión a este cálculo para garantizar que la detonación se producirá dentro del ‘volumen letal’ para el blanco. Esto prácticamente garantiza que todas las cabezas nucleares detonan dentro de la zona adecuada: la probabilidad de destrucción aumenta tanto que cada W-76-1/Mk4A hace el trabajo de 3 del modelo antiguo. Antes de la introducción de la espoleta mejorada solo el 20% de las armas embarcadas en los submarinos balísticos estadounidenses tenían capacidad contra blancos reforzados; ahora todos los misiles la tienen. Las armas de mayor potencia, como la combinación W-88/Mk-5, ya no son necesarias para atacar silos y se pueden usar contra blancos más difíciles, como centros de mando subterráneos superprotegidos. Y esto cambia las cosas.

Desde el punto de vista de un adversario, el que todos los misiles de los submarinos puedan atacar con éxito blancos blindados puede hacer pensar que EEUU se prepara para un posible primer ataque al disponer de una posibilidad real de desarmar una hipotética respuesta. Como consecuencia, la respuesta racional es reducir el tiempo de decisión ante un potencial ataque: los misiles que ya están en vuelo no pueden ser destruidos por un ataque preventivo. Pero si un lanzamiento de misiles desde submarinos ya reduce ese intervalo a minutos, colocar las fuerzas en alerta rápida multiplica las posibilidades de error. En la estrategia nuclear se producen este tipo de paradojas con frecuencia, como cuando el despliegue de un sistema antimisiles balísticos hace más seguro a quien lo instala, pero aumenta sustancialmente el riesgo de una guerra: la disuasión mutua solo se mantiene cuando ambos bandos son igual de vulnerables. Si uno obtiene una ventaja marcada, ya sea en defensa o en ataque, la balanza se desequilibra y la incertidumbre aumenta. Esperemos que las superespoletas de los SLBM no aumenten la inseguridad en un planeta que ya tiene demasiadas incertidumbres. (Jesús.R.G.)

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General de EE.UU: "Hay que considerar el suministro de armas letales a Kiev".

General de EE.UU: "Hay que considerar el suministro de armas letales a Kiev"

La nueva Administración de EE.UU. debería estudiar la posibilidad de proporcionar armas letales a las autoridades de Ucrania, afirmó el general estadounidense Curtis Scaparrotti, comandante supremo de las Fuerzas Armadas Conjuntas de la OTAN en Europa. "Personalmente creo que tenemos que considerar [la opción de suministrar] armas defensivas letales a Ucrania", afirmó el general en una audiencia en el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes del Congreso de EE.UU. "No he discutido ese tema específico con la mayoría de nuestros socios", admitió Scaparrotti en respuesta a la pregunta sobre la opinión de los aliados de la OTAN acerca de la transferencia de armas a Kiev.

El general señaló que visitó el campo de entrenamiento de Yávoriv, donde los instructores de la Alianza ayudan a entrenar a las fuerzas de seguridad locales, así como la zona de operaciones militares en Donbass. Scaparrotti aseguró que las armas y los equipos militares suministrados a Ucrania hasta la fecha "se usan bien". "Las fuerzas ucranianas están aprendiendo, son cada vez mejores", señaló. Además de armar a Ucrania y aumentar la presencia militar estadounidense en Europa, el general también abogó por librar una guerra de información para combatir la presunta amenaza que proviene, según sus palabras, de Rusia. (Jesús.R.G.)

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ISIS se retira a medida que el Ejército sirio libera dos aldeas en la carretera Aleppo-Raqqa.



Después de la captura de Rasm al-Khamis y al-Gharbi a primeras horas de hoy, el Ejército Árabe Sirio (EAS) empujó más hacia el este y posteriormente expulsó a los militantes de ISIS de otra aldea adyacente a la autopista M4. Moviéndose cada vez más cerca de la Base Aérea de Jirah, las fuerzas de la élite del Tigre del EAS lograron tomar el control sobre el pueblo vecino de Rasm al-Khamis Ash-Sharqi momentos atrás.
Resultado de imagen de Base Aérea de Jirah,

A pesar de que los insurgentes de ISIS plantaron minas a lo largo de toda su línea de retiro, los enfrentamientos continúan en curso cerca de la aldea imperativa de Mahdum, mientras que las fuerzas gubernamentales intentan entrar en los llanos de Maskanah en el camino a la provincia de Raqqa.

Mientras tanto, las fuerzas kurdas avanzan en la presa de Tabqa y trabajan para rodear la ciudad de Tabqa. Esta última ofensiva ha acelerado la retirada gradual del Estado Islámico de la gobernación de Alepo, a pesar de que la mayor parte de las Fuerzas Tigres partieron hacia la provincia de Hama. (Jesús.R.G.)

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